miércoles, 10 de agosto de 2016

TABUCCHI Y FOUCAULT... MIS NOCHES DE LECTURA...

A veces Foucault me queda grande. Lo admito. Yo sigo leyendo igual porque se me han clarificado las cosas, como por ejemplo el por qué surge el prejuicio en torno a la locura, llega al mundo de la mano de un fenómeno que por la edad media era muy popular... La lepra. Cuando esta acabó la locura vino a reemplazarla. Quizás me estoy equivocando en mis primeras apreciaciones... Ojo... Llevo recién medio tomo y me queda uno. 

Igual me entusiasma la aventura... A la vez me puse a leer "Sostiene Pereira" de Antonio Tabucchi, es una novela corta muy ágil y estoy clarita que lo terminaré antes que "La historia de la locura en la época clásica", pero que importa, lo importante es leer... Por lo menos para mí...

sábado, 6 de agosto de 2016

ENFERMA... LOCURA... FOUCAULT...

Estoy enferma hace más de tres semanas, tengo una bronquitis rebelde y, por lo tanto, no cesa. Me he puesto a leer... Los fines de semana guardo cama, en la semana trabajo. Voy abrigada, parezco esquimal, pero eso ha ayudado que no me agrave más. 

Como decía he estado leyendo y debo admitir que dejé una novela a la mitad porque, simplemente, no pude seguir leyéndola. No hubo conexión. Borges decía al respecto: "Si un libro aburre, déjelo. no lean porque es famoso. No lean porque es moderno. Si un libro es tedioso para ustedes, déjenlo. Leer es buscar una felicidad personal. Un goce personal. Si no caemos en la tristeza de la bibliografías, de las citas".

Era una novela juvenil que en sus inicios se hizo bastante interesante, con guiños a Virginia Woolf y todo eso, pero después se me hizo tediosa. La dejaba por semanas sobre el velador y de repente la pescaba y seguía leyendo a duras penas hasta que me di cuenta de que no, la cosa no funcionaba. Y la dejé. Su nombre: "Violet y Finch".

Ahora estoy leyendo la "Historia de la locura en la época clásica", de Michel Foucault. Debo admitir que le tenía mucho miedo a este libro, principalmente porque este autor requiere de mucho tiempo y concentración y yo la tengo en menor medida... Onda, estoy leyendo y pasa una mosca, me concentro en la mosca. Y me puedo quedar pegada con la mosca por mucho rato. Pero me atreví, es necesario hacerlo en la vida.

Hasta ahora lo que he leído me parece interesante. Una conocida me recomendó seguir después con "Vigilar y Castigar", si es que me gusta lo que leo. 

Pero seguiré con "Los poderes de la perversión", de Julia Kristev. No me lo recomendó nadie, supe de él por un video de una booktuber mexicana llamada Alejandra, más conocida como Sputnik, lo encargué y debería llegar en unos días. Estoy igual un poco decaída. Creo que dejaré hasta acá por ahora. Es la entrada más fome de la existencia de este blog. 

Hasta otro día...

jueves, 30 de junio de 2016

ULTIMATUM...

Puedo espiarte mil veces vía whattsapp o facebook... Hacerlo y transformarme una psyco devoradora de libros, escritora de poemas. Puedo hacer todo eso, todo eso y más... Pero nada cambiará las cosas. Soy bipolar, tú eres bipolar... A ella la amas y yo no te gusto.

No escribiré de esto aquí nunca más.

miércoles, 29 de junio de 2016

ODIO EL METRO...

Nevada... Nevado... Nevados... Mi vida está cubierta de nieve y yo nunca la he visto, tampoco la he sentido, no sé la reacción de las manos al hundirse en ella. No sé.

Humildad, deseo y nada. Él no vive aquí, creo que eso lo hace más fácil para mí, pero a la vez se descalabra todo porque a quien ama está en esa misma ciudad. Quizás el secreto sea no pensar y es lógico, tan lógico como extraño. Yo no conozco la nieve, tampoco conocía la capital y ya he ido infinidad de veces. Odio el metro. Odio sus malls, pero amo sus librerías. Todas y cada una de ellas.

Leo mucho, escribo mucho e imagino mucho, pero eso no se ve reflejado aquí. 

Una lástima...

domingo, 26 de junio de 2016

SOY BIPOLAR, TÚ ERES BIPOLAR...

Puedo escribir todas las palabras del mundo esta noche y mañana y quizás pasado. Todos los días de mi vida. 

Yo era una niña solitaria que escribía sobre mundos paralelos. Yo estudié para escribir y que me pagaran por ello. Yo soy la mujer más bipolar del mundo. Soy bipolar, tú eres bipolar... Tú podrías gustarme escribí hace unas semanas y me avergoncé, lo hice porque yo no siento esas cosas. No puedo.

Eran millones los pensamientos y las ideas que llegaban a mi mente en ese momento, estaba maníaca y supe que era mixta... Es decir... Tengo episodios maníacos y depresivos a la vez. Yo le decía que era bipolar y que él lo era, como si eso pudiera cambiar las cosas, las cosas básicas... Locura, locura, locura. Estoy pensando en que estoy demasiado loca para leer, sólo escribo y lo hago sin detenerme porque no me interesa hacerlo.

Él no dice nada. Él es bipolar y yo soy bipolar. Yo me alejo porque él la ama y no le gusto yo. Que horrible es esto. Que básico es todo esto. Que loco es el mundo en el que debo moverme. Que desastre... Tú eres bipolar y yo soy bipolar... Él la ama y no le gusto yo. 

Fin de la historia.

viernes, 27 de mayo de 2016

LA RESACA...

Estamos enredados. Como cuando no queremos levantarnos en la mañana porque las sábanas no nos dejan, las tenemos enredadas entre las piernas. Más que todos estemos enredados, yo estoy enredada.

Tengo resaca lectora. No puedo leer nada porque mi mente no lo asimila, es como si las letras fueran lanzadas con catapultas a mi mente y estas chocaran con una pared, reventaran ahí y sus trozos se deslizaran lentamente al piso. Justo ahora que quería comenzar a leer un libro de Marguerite Duras.

¿Cómo se acaba una de esas? Yo ni sé cómo se acaban las resacas etílicas... Bien difícil que sepa como terminar con una de letras. El tema es que cuando no leo siento que pierdo tiempo valioso. Siento que me falta alguna cosa, alguna tuerca imaginaria. No lo sé. Lo malo es que cuando sufro de aquello, tampoco puedo escribir poesía.

Que penoso posteo. 

Mejor me voy a trabajar...